FORMADORES ANTES QUE ENTRENADORES.

Puede decirse que el formador actúa como nexo de unión entre el niño y el juego de fútbol. Cuando un profesor aún no tiene mucha experiencia suele adaptar un rol cercano a la camaradería, el cual dará paso a la autoridad para, por último, al alcanzar la madurez, volver al acercamiento. Gracias a esto, sabe transmitir a sus alumnos valores como:
- Superación de sí mismo
- Espíritu de equipo
- Juego limpio
- Desarrollo social a través del esfuerzo personal y la interacción con los compañeros
En consecuencia, y según la opinión de los alumnos, un buen profesor de fútbol debe reunir las siguientes cualidades:
- Experiencia previa como jugador
- Experiencia previa como formador
- Buena forma física
- Hábitos de vida saludables
- Correctos hábitos de trabajo: puntualidad y eficiencia
Organización: entrenamientos, reuniones, viajes, etc.
- Buen comunicador
- Disponibilidad: tener tiempo para sus jugadores
- Conocimiento de los aspectos técnicos y tácticos del juego
- Habilidad para enseñar
- Motivación: intensidad, compromiso e implicación
- Positivo: animar a sus jugadores con refuerzos optimistas
- Saber gestionar desde el banquillo: realizar los cambios necesarios según el ritmo del partido
- Sentido del humor
- Capacidad de liderazgo
- Autocontrol
- Deseo de mejorar
- Honestidad
- Abierto a sugerencias
- Interés por los jugadores como personas (empatía)
Mirando la foto ,con el paso del tiempo , podemos contestar a la pregunta LO HEMOS CONSEGUIDO ?
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